
Un asiento espera sólo en invierno
En la soledad del parquesolo se ve un perro
que tiembla de frío
sobre un viejo banco.
En el inmenso cielo gris
se ocultan los sueños
y el sombrío silencio
recorre los caminos.
Los árboles se quejan
con voces doloridas
y huyen los pájaros
arrastrando su pena.
Una fina llovizna cae
y empapa el aire
que penetra en un nido
colmado de ausencias.
El misterio rodea la tarde
y en un suelo desierto
se esparcen las lágrimas
del llanto de invierno.
Te enmudece y te hace desear.