viernes, 13 de marzo de 2009

Imaginación Perdida


En momentos pacientes y observables de mi vida, me dan nostalgias por escribir unas líneas. A veces no cuento con bolígrafos de tinta, y es ahí cuando la chispa de la imaginación comienza a naufragar por mi cabeza, formando ideas inconexas y atemporales.
Hay otros momentos sospechosos, en los que me acerco hacia un objeto peculiar que llama mi atención y quisiera deglosar todo verbalmente.
Pero las palabras a veces no son las mismas y es por eso que comienzo a añorar esos escritos que se desprendían de mi mente hace un tiempo y dónde la facilidad iba de la mano.
Reflexiono, mirando quizás un torrente de luz que pasa escurridizo por algún recoveco de una ventana y siento que me dora el alma y ahí me nutro de detritos imaginarios que he perdido y aún también tengo ocultos.
Cierro los ojos y me doy cuenta de que una parte interna de mí está completa.
Los sentimientos como el amor y algunas metas tocaron la puerta del éxito y comienzo a tener cierta afinidad como si completara un puzzle. Y es ahora que quiero deslizar componentes linguísticos de mí a los renglones del papel, sintiendo que se estancó.
Pero es extraño, porque ahora mismo me leo, y mientras escribo, siento que no está tan perdida la imagianción, y es sólo un poco de desliz cererbrointra que se abre y circula como espeiral de conociemientos.